Historias de un teleoperador (II): El consultorio animal

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Queremos continuar con nuestra serie de relatos al otro lado del teléfono que hemos titulado ‘Historias de un teleoperador’ y, en esta ocasión, un empleado de Vócex nos cuenta una anécdota relacionada con el mundo animal que, seguro, te arrancará una sonrisa. ¡Pongámosle humor al día!

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El contexto: Una conocida marca de alimentos para mascotas contrata al Contact Center de Vócex para gestionar y atender su servicio de atención al cliente.

Los hechos: Una mala digestión de un perro.

La llamada: En ocasiones, los teléfonos de atención al cliente pasan de ser un lugar para hacer consultas, recibir sugerencias o atender quejas y se convierten en una especie de “consultorio” a los que la gente llama sin saber muy bien por qué en busca de soluciones que podrían encontrar de forma más directa y rápida en otros teléfonos.

Sin embargo, hay situaciones en las que, ante el desconcierto o el desconocimiento, uno marca el teléfono que pilla más a mano y comparte con quien le escucha al otro lado de la línea telefónica sus preocupaciones o desvelos, sin esperar tampoco mucho más a cambio. Esto le pasó a nuestro siguiente protagonista, que creía que su mascota, a la que le encantaba la comida de esta marca de alimentos y perdía la cabeza por ella, no tenía después “buenas digestiones”.

El teleoperador de Vócex le recomendó ir al veterinario para ver si había algo más allá de la mala digestión de su perro, pero en el fondo lo único que quería este chico era charlar con alguien acerca de las posibles causas de las flatulencias de su mascota y compartir con alguien su preocupación por los olores y otras posibles consecuencias de los efluvios animales.

Y es que, como ya hemos dicho, ¡al otro lado del teléfono también hay muchas historias que contar! Os esperamos en el próximo capítulo.