Guía útil para tratar con un troll de Internet

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Los trolls no son un fenómeno reciente en Internet. Todo lo contrario. Han estado presentes envenenando los foros desde hace años. Con la proliferación de las redes sociales como Facebook y Twitter, esta especie ha visto aumentado su número considerablemente, centrando su foco en estos canales que, cada vez con más asiduidad, utilizan las empresas para dar a conocer sus servicios o interactuar con su comunidad.

A día de hoy, a los trolls no se les considera un gran problema, apelando al excesivo recelo de las marcas a los comentarios desfavorables. Sin embargo, la repercusión de estos comentarios pueden perjudicar tu imagen de marca o incluso disuadir a otros usuarios de tu página de Facebook, perfil en Twitter o blog. Pero, ¿cómo derrotar a esta especia tan molesta? Desde Vócex te proporcionamos seis formas de lidiar con ellos.

1. ¡Ignóralos!

En ocasiones, es más fácil decirlo que hacerlo pero es la mejor manera de acabar con tu sufrimiento. Es conveniente recordar que lo que a un troll le motiva es recopilar toda la atención, una vez subsanado ese problema, con el tiempo desaparecerá. De lo que no hay duda es de que es una tarea que requiere grandes dosis de paciencia.

2. Intenta no ponerte a su nivel

El propósito principal de un troll es perturbar la felicidad de cualquier comunidad que se precie. Disfrutan con ello y no atienden a razones. Discutir con un troll es lo más parecido a hablarle a un pared, no llevará a ninguna parte. Rebajar tus pretensiones, ponerte a su nivel e invertir el tiempo en contestarle sólo alimentará su ego y acuda a por más. Toma aliento, inspira, cuenta hasta diez y evita entrar en un cruce dialéctico.

3. ‘Hellban’ o hazles desaparecer

Esta es una de las tácticas más populares para disuadir a un troll. Basta con banearlo, no excluyéndolo de la comunidad, sino haciéndolo invisible. La persona perturbadora tendrá acceso, comentará en los foros y tendrá una experiencia de navegación normal. Sin embargo, el resto de usuarios no verán sus mensajes, lo que se conoce como ‘ghost posting’ (o posting fantasma). De esta forma el troll, al no recibir respuestas a sus comentarios, desaparecerá rápidamente.

4. Utiliza herramientas de apoyo

Un blog o foro abierto es el perfecto caldo de cultivo para trolls hambrientos de sembrar la frustración y el malestar. Para ello, la figura del moderador se torna imprescindible en la gestión de la comunidad. No obstante, y con el objetivo de cuidar la salud mental del moderador, existen mecanismos que agilizan la gestión de estos individuos. Desde herramientas que eliminan las vocales de los mensajes del catalogado como troll, hasta programas que conservan la originalidad de cada uno de los posts, evitando el spam o la réplica de comentarios.

5. La maniobra del despiste

Los trolls disfrutan al ver una respuesta irritada, negativa o molesta a su publicación, constatando así que su objetivo se ha cumplido. Sin embargo, les desconcierta recibir comentarios positivos. Por ello, si sientes imperiosa necesidad de tratar con uno de ellos, hazlo desde un enfoque positivo que les descoloque. Una vez que se den cuenta de que no han conseguido lo que querían es probable que vayan a otro lugar.

6. Sentido del humor

Por último, si ninguna de estas técnicas resulta efectiva siempre puedes recurrir a utilizar tu sentido del humor con ellos. Responder con algo ingenioso rebajará el tono de la conversación y reforzará la imagen de tu marca. En lugar de perder los papeles, esta respuesta hará que el troll calme los ánimos y una vez más, al no lograr el efecto deseado, se irá con el rabo entre las piernas.

Y tú, ¿conoces alguna alternativa más para controlar a los trolls de Internet?